LA EDAD DE LA SAL

Catalina Mena Larrain

Periodismo y Critica de arte

 

Más allá de su virtuosismo técnico o del valor estético de sus cuadros, Patrizia Desideri siempre está elaborando en su obra conflictos contemporáneos que la afectan y atraviesan. Las crisis humanitarias emergen insistentes en los imaginarios que despliega, transformando de este modo la tensión psíquica en visualidad que interpela. Es desde la imagen que Patrizia pide también al espectador su cómplice afectación.

Contra la indolente indiferencia –que se ampara en la ceguera—su obra se empeña en hacer ver aquello que no queremos o no podemos ver. La imagen opera como testimonio y denuncia, conectando lo global con lo personal,  lo informativo con lo poético, lo cultural con lo emocional. Sus obras, de este modo, dan cuenta de un diálogo de ida y vuelta, en donde la subjetividad es afectada por el mundo y el mundo es intervenido por la subjetividad. Esta dinámica tiene su correlato en la multiplicidad de referencias y técnicas que articula en sus cuadros, donde los escenarios se construyen en un  diálogo entre la figuración mimética y la reconfiguración mental del paisaje.

En los últimos años Patrizia Desideri ha estado abordando la crisis medioambiental, específicamente el calentamiento global. Su obra reflexiona sobre la destrucción y desaparición de hábitats naturales, con la consecuente amenaza que esto significa para las especies animales. Nos recuerda, también, que somos una de ellas. La figura del pingüino, que le ha atraído desde su infancia, aparece una y otra vez como encarnación de la vulnerabilidad, asediando a la consciencia. Se trata de aves marinas no voladoras, que habitan en los hielos sureños. Pero sabemos que su suelo está desapareciendo, que se les hace cada vez más difícil trasladarse, alimentarse y reproducirse y que su población ha ido disminuyendo dramáticamente.
    
Pero los pingüinos son también íconos de sociabilidad empática, pues han logrado sobrevivir hasta ahora gracias a que practican relaciones de mutuo cuidado y colaboración. Este rasgo emocional levanta una idea de fondo: lo que se va extinguiendo es una relación de compromiso con el otro, con la historia común y con el entorno compartido.  El cambio climático entonces se problematiza como un trastorno de los afectos: es la hipertrofia de un yo que se ha desvinculado de los otros y ha perdido su sentido de pertenencia.

 "Pájaros niños” o “pájaros bobos”: así  llamaron a los pingüinos los primeros exploradores españoles que los avistaron en el extremo sur de Chile, manifestando un signo temprano de desprecio. Repararon en su andar torpe y erguido y en su incapacidad para volar. Se burlaron de su ternura e inocencia, acaso demasiado opuestas a la violencia y a la dominación propia de la ética conquistadora que ha seguido imperando hasta ahora: la idea de que la naturaleza está para que la explotemos ciegamente y en ese afán perdamos la memoria sobre la íntima relación de reciprocidad que nos une a ella. Peligrosa ceguera acerca del lugar que ocupamos dentro de la vasta comunidad de los seres vivientes: se nos olvidó que todos dependemos de todos y que destruir a otro es autodestruirnos.
 
 “Ni bobo ni niño”, escribió Neruda respondiendo a esa soberbia, en un poema que inspira esta exhibición. “Fui yo sin duda el niño pájaro, allá en los fríos archipiélagos: cuando él me miró con sus ojos, con los viejos ojos del mar: no eran brazos y no eran alas, eran pequeños remos duros los que llevaba en sus costados: tenía la edad de la sal, la edad del agua en movimiento y me miró desde su edad: desde entonces sé que no existo, que soy un gusano en la arena”.











 

                                             

Catalina Mena Larrain

Journalism and Art Criticism
 

Beyond his technical virtuosity or the aesthetic value of his paintings, Patrizia Desideri is always developing contemporary conflicts in his work that affect and cross it. Humanitarian crises emerge insistently in the imaginary that unfolds, thus transforming the psychic tension into a visuality that interpellates. It is from the image that Patrizia also asks the spectator for his accomplice involvement.

Against the indolent indifference -which is protected by blindness- his work is determined to make us see what we do not want or can not see. The image operates as testimony and denunciation, connecting the global with the personal, the informative with the poetic, the cultural with the emotional. His works, in this way, account for a round-trip dialogue, where subjectivity is affected by the world and the world is intervened by subjectivity. This dynamic has its counterpart in the multiplicity of references and techniques articulated in his paintings, where scenarios are constructed in a dialogue between mimetic figuration and the mental reconfiguration of the landscape.

In recent years Patrizia Desideri has been addressing the environmental crisis, specifically global warming. His work reflects on the destruction and disappearance of natural habitats, with the consequent threat that this means for animal species. It reminds us, too, that we are one of them. The figure of the penguin, which has attracted him since his childhood, appears again and again as the embodiment of vulnerability, besieging consciousness. They are non-flying seabirds that inhabit the southern ice. But we know that their soil is disappearing, that it is becoming increasingly difficult for them to move, feed and reproduce and that their population has been dramatically decreasing.

But penguins are also icons of empathic sociability, since they have managed to survive until now thanks to their mutual care and collaboration. This emotional trait raises an underlying idea: what is going extinct is a relationship of commitment to the other, to the common history and to the shared environment. Climate change is then problematized as a disorder of affects: it is the hypertrophy of a self that has become disconnected from others and has lost its sense of belonging.

"Pájaros niños" or "bobo birds": that is how the first Spanish explorers who spotted them in the extreme south of Chile were called by the penguins, manifesting an early sign of contempt. They noticed his clumsy and upright gait and his inability to fly. They mocked his tenderness and innocence, perhaps too opposed to the violence and domination of the conquering ethic that has continued to prevail until now: the idea that nature is for us to exploit blindly and in that eagerness we lose the memory of the intimate relationship of reciprocity that unites us to it. Dangerous blindness about the place we occupy within the vast community of living beings: we forgot that we all depend on everyone and that destroying another is self-destructing.
 
"Neither bobo nor child," wrote Neruda responding to that arrogance, in a poem that inspires this exhibition. "I was undoubtedly the bird child, there in the cold archipelagos: when he looked at me with his eyes, with the old eyes of the sea: they were not arms and they were not wings, they were small hard oars that he had on his sides: he had the age of the salt, the age of the water in motion and he looked at me from his age: since then I know that I do not exist, that I am a worm in the sand. "


 

THE AGE OF SALT

Pablo Poblete
Poeta

Artista visual
La Maison Blue, Paris 2008
 
Patrizia Desideri, una Pintora Humanista
 
En una época donde todo tiene un precio y todo lleva la marca de " valor de mercado", transformándose en el motor psico-filosófico-artístico-político-cultural de esta sociedad, existen artistas, y la pintora Patrizia Desideri es una de ellas, que contra viento y marea están creando una obra que testimonie, denuncie, revele y que de nuestra contemplación surja una reflexión esencial, que vaya más allá del simple placer visual y formal.
 
La pintora, Patrizia Desideri, es parte de esta « resistencia cultural »; sus obras conjugan lucidamente materia pictórica y testimonio, estando lejos de todo abuso decorativo efectista o espectacular, que alimente el ego y sólo el ego artístico de su autora.
 
Esta obra nos vehicula generosidad, expresada con gran sentido de belleza, fineza, fuerza y precisión, donde el todo convergente, se vuelve dimensión justa..
 
Pinturas del mundo moderno sublimadas con aires de la Italia Florentina del renacimiento (siendo ella misma de origen Italiano), en lo que concierne al cuerpo, la anatomía humana como centro absoluto del universo. El ser como elemento sensible de todo el amor y de todo tormento, alcanzando una intensidad próxima a lo sagrado.
 


 

Pablo Poblete
Poet, visual artist
La Maison Blue, Paris 2008


Patrizia Desideri, a Humanist Painter

In a time when everything has a price and everything bears the mark of "market value", transforming itself into the psycho-philosophical-artistic-political-cultural engine of this society, there are artists, and the painter Patrizia Desideri is one of them, that against all odds they are creating a work that testifies, denounces, reveals and that from our contemplation arises an essential reflection, that goes beyond the simple visual and formal pleasure.

The painter, Patrizia Desideri, is part of this "cultural resistance"; her works lucidly conjugate pictorial matter and testimony, being far from any decorative or spectacular dramatic abuse, that feeds the ego and only the artistic ego of its author.

This work conveys us generosity, expressed with a great sense of beauty, finesse, strength and precision, where the converging whole becomes just dimension.

Paintings of the modern world sublimated with the air of the Renaissance Florentine Italy (being itself of Italian origin), as far as the body is concerned, human anatomy as the absolute center of the universe. Being as a sensitive element of all love and all torment, reaching an intensity close to the sacred.


 

Ennio Bucci

Critico

Académico Historia del Arte y Estética.

 

Fragmentos de historia y visión humana en la obra de Patrizia Desideri.

 

La obra que Patrizia Desideri presenta en Galería Matthei es el resultado de la evolución que ha experimentado su pintura y proceso creativo , el que siempre se ha centrado en la representación mística de la figura humana, en los ritos cristianos y la fragmentación de los cuerpos.

 

Su actual propuesta plástica indaga mas profundamente en la realidad, asociando los conflictos sociales con el mundo interior del ser humano, sus experiencias, anhelos y búsquedas. Habla de este hombre que se enfrenta al mundo con todo su potencial y sus polaridades en lo sublime y en lo terrenal , de un ser humano que forma parte de la creación, pero que a su vez es capaz de realizar las mas grandes atrocidades.

 

Esta serie de pinturas que Patrizia nos presenta esta asociada a los hechos históricos que provocaron un profundo impacto en la conciencia de los pueblos. Así surge “ Irak I”, un cuadro de gran formato donde lo central es el bombardeo de Irak en el que figuran dos perfiles de mujeres desnudas emulando la problemática de su mundo interior, dos desnudos de un acabado tratamiento del dibujo. Los atentados de la estación Atocha en Madrid y el ataque a las Torres Gemelas en Nueva York, son otros ejemplos de esta serie que ahonda en su decisión analítica de la realidad.

 

Se trata de trabajos de gran formato, de diversas técnicas mixtas como veladuras con gasas, fotografías intervenidas y traspasos de diarios que conforman estos collages que citan estos hechos dramáticos. La artista rescata estos hechos para que no nos sean indiferentes, invitandonos a una toma de conciencia y a una reflexión acerca de como estos hechos pudieron acontecer. Podemos afirmar que la obra plástica que tenemos la oportunidad de apreciar en esta muestra es coherente ya que la autora ha sido fiel a su búsqueda y temáticas.

 

Otra serie de obras que se presentan en esta exposición son un conjunto de pinturas con temas de desnudos que están trabajados con un sutil tratamiento del dibujo, donde surgen cuerpos caídos que podemos situar en la alegoría de la Divina Comedia del Dante : escorzos, cuerpos retorciendose en el dolor, donde la mirada es al interior, a lo profundamente intimo y sagrado que posee el hombre.

 

La muestra que Patrizia Desideri nos regala es una búsqueda para presentarnos al hombre en toda su complejidad y magnificencia por pertenecer a la creación y estar inserto en el mundo.

Ennio Bucci
Critical

Academic of Art History and Aesthetics

Fragments of history and human vision in the work of Patrizia Desideri

 

The work that Patrizia Desideri presents at Galería Matthei is the result of the evolution of her painting and creative process, which has always focused on the mystical representation of the human figure, on Christian rites and the fragmentation of bodies.
 

Shes current artistic proposal investigates more deeply in reality, associating social conflicts with the inner world of human beings, their experiences, desires and searches. She speaks of this man who confronts the world with all its potential and its polarities in the sublime and in the earthly, of a human being who is part of creation, but who in turn is capable of performing the greatest atrocities.
 

This series of paintings that Patrizia presents to us is associated with the historical events that caused a profound impact on the conscience of the people. Thus arises "Iraq I", a large format where the central focus is the bombing of Iraq in which there are two profiles of naked women emulating the problems of their inner world, two nudes of a finished treatment of drawing. The attacks of the Atocha station in Madrid and the attack on the Twin Towers in New York are other examples of this series that delves into its analytical decision of reality.

These are large-scale works of mixed media such as veilings with gauze, photographs taken and transfers of newspapers that make up these collages that cite these dramatic events. The artist rescues these facts so that they are not indifferent to us, inviting us to an awareness and a reflection on how these events could happen. We can affirm that the plastic work that we have the opportunity to appreciate in this exhibition is coherent since the author has been faithful to her search and themes.

Another series of works that are presented in this exhibition are a set of paintings with nude subjects that are worked with a subtle treatment of drawing, where fallen bodies emerge that we can place in the allegory of the Divine Comedy of Dante: foreshortening, bodies writhing in pain, where the gaze is inside, to the profoundly intimate and sacred that man possesses.

 

The exhibition that Patrizia Desideri gives us is a search to present ourselves to man in all its complexity and magnificence because he belongs to creation and is inserted in the world.

Justo Pastor Mellado

Critico de Arte

Curador independiente

Ex Director de la Escuela de Arte de la Universidad Católica

 

 

A LA BUSQUEDA DE LA VERDADERA IMAGEN
 
Para quienes conocen el trabajo pictórico de Patrizia Desideri, la presente muestra esta marcada por una voluntariosa fragmentación de la representación de la figura humana. En el fondo una vez que había alcanzado un cierto dominio del oficio, sometió la continuidad de la representación a la violencia del corte y de la rearticulación de sus referentes, focalizando su interés en la cita pictórica erudita. Esta la lleva a desentenderse del imperativo mimético y a fortalecer su decisión analítica, mediante decisiones drásticas que abren el camino a nuevas configuraciones. Entre una de ellas quizás la mas pregnante, se encuentra el brazo colgante que remite a la neoclásica pintura de J. L. David, La Muerte de Marat. Pero aquí, el brazo aparece sumergido en una composición de forma sepulcral, habitada por zonas de telas sobrepuesta, que recuerdan de manera irrestricta la asociación originaria entre pintura y sepultura. Mas aún, cuando en esta muestra, estas pinturas son las únicas que se sostienen por el color ocre que las determina. El ocre es como el inconsciente del color.
En los primeros vestigios de ritos funerarios, los huesos de los muertos están cubiertos con pigmento ocre. Sin embargo, en estos trabajos, el ocre ha impregnado las telas como si fueran capas de un proceso de embalsamamiento. Y qué duda cabe, si la pintura se nos presenta como un bálsamo? En este sentido, la fragmentación de los cuerpos en la pintura de Patrizia Desideri se organiza de acuerdo a un vía crucis muy personal. Pintar, es, en cierto modo portar una cruz. Y si de portar una cruz se trata, hay que apelar a la mujer que enjuga el rostro de Cristo, para legitimar la invención católica de la pintura: el paño de la Verónica (el vero icono) : o sea, la imagen verdadera de aquello de lo que jamás abra imagen. Propósito paradojal, pero necesario. La búsqueda de la imagen verdadera se establece en el límite de la representación precaria de estas. Cuando la mujer enjuga el rostro de Cristo, obtiene por estampado (monocopia) una reproducción del sufrimiento humano. Es así como ese paño se homologa al sudario. En estas pinturas, el procedimiento de sobreposición de telas es una replica literalizada de la veladura pictórica. Pero en la visualidad de la trama se dibuja la reticulación de la pregnancia visual de las imágenes que encubren. Como en el caso de otros fragmentos, esta ves no humanos, que cuelgan del borde superior del cuadro, haciéndose eco gráfico de la gravedad. Esa es la razón de la monocromía de la serie.
No cabe duda: el brazo cuelga, el trozo de carne animal faenada cuelga, mientras que las telas cubren, envuelven, contienen el peso vital de la caída fatal. La faena delata el trabajo sobre la carne, pero también relata el trabajo del dibujo de la carne faenada.
Pero esas telas retienen, además a media altura, emblemas de peses que ratifican las asociaciones cristianas, en definitiva, se trata de dispositivos de distribución y clasificación, de cuerpos, de fragmentos de cuerpos alojados en franjas horizontales y franjas verticales que fijan la presencia de imágenes traspasadas mediante procedimientos fotomecánicos, que son inmediatamente trastocados por las atribuciones balsámicas de la materia pictórica, siendo obligadamente remitidos a un pasado de ruina excavada. Ese es el misterio por el cual estas pinturas se extienden, como envolturas húmedas que presentan sobrecogedoras analogías con rituales de amortajamiento terapéutico que remite en último termino a la noción de envoltura compensatoria de la subjetividad.

Justo Pastor Mellado

Art Critic

Independent Curator

Former Director of the Art School of the Catholic University of Chile

 

TO THE SEARCH FOR THE TRUE IMAGE

For those who know the pictorial work of Patrizia Desideri, the present shows this marked by a willful fragmentation of the representation of the human figure. Basically, once she had achieved a certain mastery of the trade, she submitted the continuity of the representation to the violence of the cut and the rearticulation of her referents, focusing her interest on the erudite pictorial appointment. This leads her to ignore the mimetic imperative and strengthen her analytical decision, through drastic decisions that open the way to new configurations. Among one of them, perhaps the most pregnant, is the hanging arm that refers to the neoclassical painting by J. L. David, The Death of Marat. But here, the arm appears submerged in a sepulchral composition, inhabited by areas of overlapping fabrics, which unreservedly recall the original association between painting and burial. Moreover, when in this sample, these paintings are the only ones that are sustained by the ocher color that determines them. The ocher is like the unconscious of color.
In the first vestiges of funeral rites, the bones of the dead are covered with ocher pigment. However, in these works, the ocher has impregnated the fabrics as if they were layers of an embalming process. And what doubt, if the painting is presented as a balm? In this sense, the fragmentation of the bodies in the painting of Patrizia Desideri is organized according to a very personal way of the cross. Painting is, in a way, carrying a cross. And if carrying a cross, it is necessary to appeal to the woman who wipes the face of Christ, to legitimize the Catholic invention of painting: the cloth of Veronica (the icon vero): that is, the true image of that of which never open image. Paradoxical purpose, but necessary. The search for the true image is established in the limit of the precarious representation of these. When the woman wipes the face of Christ, she obtains by print (monocopy) a reproduction of human suffering. This is how that cloth is homologated to the shroud. In these paintings, the procedure of fabric overlap is a literalized replica of the pictorial veiling. But in the visuality of the plot the reticulation of the visual pregnance of the images that conceal is drawn. As in the case of other fragments, this is not human, hanging from the upper edge of the painting, echoing gravity graphically. That is the reason for the monochrome of the series.
There is no doubt: the arm hangs, the piece of slaughtered animal flesh hangs, while the cloth covers, wraps, contains the vital weight of the fatal fall. The task betrays the work on the meat, but also relates the work of the drawing of the slaughtered meat.
But these fabrics retain, in addition to half height, emblems of weight that ratify the Christian associations, in short, they are distribution and classification devices, bodies, fragments of bodies housed in horizontal bands and vertical stripes that fix the presence of images transferred through photomechanical procedures, which are immediately disrupted by the balsamic attributions of pictorial matter, being forcibly remitted to a past of excavated ruin. That is the mystery by which these paintings spread, like wet wrappings that present overwhelming analogies with rituals of therapeutic wrapping that refers in the end to the notion of compensatory wrapping of subjectivity.


 

José Balmes
Pintor, Académico

Premio Nacional de Arte
 
La pintura de Patrizia Desideri no transita por el camino de la fácil seducción. Sus imágenes, personajes situados en un espacio y un tiempo no definido, entre petrificaciones y brumas nos muestran por tactilidades castigadas la piel de su espesor.
Presencia inquietante de lo humano en una atmósfera densa, de encierro, de desolado paisaje.
El paisaje de su pintura sensiblemente sentida y por lo mismo honesta, sin artificio.
En algún momento en sus últimas obras aparecen recuadros de luz espacios que nos introducen a una realidad nueva.
 
Santiago, Agosto de 1995

 

José Balmes
Painter, Academic Teacher

National Art Prize

The painting of Patrizia Desideri does not go through the path of easy seduction. Shes images, characters located in a space and an undefined time, between petrifications and mists show us by tactilities punished the skin of its thickness.
Disturbing presence of the human in a dense atmosphere, confinement, desolate landscape.
The landscape of his painting sensibly felt and therefore honest, without artifice.
At some point in his latest works appear light boxes spaces that introduce us to a new reality.

Santiago, August 1995

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