"A la búsqueda de la verdadera imagen" "Para quienes conocen el trabajo pictórico de Patrizia Desideri, la presente muestra esta marcada por una voluntariosa fragmentación de la representación de la figura humana. |
En el fondo, una vez que habia alcanzado cierto dominio del oficio, sometió la continuidad de la representación a la violencia del corte y la rearticulación de sus referentes, focalizando su interés en la cita pictórica erudita. Esta lleva a desentenderse del imperativo mimético y a fortalecer su decisión analítica, mediante decisiones drásticas que habren camino a nuevas configuraciones. Entre una de ellas, quizás la pregnante, se cuenta el brazo colgante que remite a la neoclásica pintura de J.L.David, Muerte de Marat. Pero aqui el brazo aparece sumergido en una composición de forma sepulcral, habilitada por zonas de tela sobrepuesta, que recuerdan de manera irrestricta la asociación originaria entre pintura y sepultura. Más aun, cuando en esta muestra, estas pinturas son las únicas que se sostienen por el color ocre que las determina. El ocre es como el inconciente del color. En los primeros vestigios de ritos funerarios, los huesos de los muertos estan cubiertos por pigmento ocre. Sin embargo, en estos trabajos, el ocre a impregnado las telas como si fueran capas de un proceso de embalsamamiento. Y¿qué duda cabe, si la pintura se nos presenta como un bálsamo? En este sentido, la fragmentación de los cuerpos en la pintura de Patrizia Desideri se organiza de acuerdo a las estaciones de un via crucis muy personal. Pintar, es, en cierto modo, portar una cruz. Y si de portar una cruz se trata, hay que apelar a la mujer que enjuga el rostro de Cristo, para legitimar la invención católica de la pintura: el paño de Verónica (el vero icono); osea, la imagen verdadera de aquello de lo que jamás habrá imagen. Propósito paradojal, pero necesario. La búsqueda de la imagen verdadera se establece en el límite de la representación precarias de éstas. Cuando la mujer enjuga el rostro de cristo obtiene por estampado (monocopia) una reproducción de la topografía del sufrimiento humano. Es asi como ese paño se homologa al sudario. En estas pinturas, el procedimiento de sobreposición de telas de trama abierta es una réplica literalizada de la veladura pictórica. Pero en la visibilidad de la trama se dibuja la reticulación de la pregnancia visual de las imágenes que encubren. Como en el caso de otros fragmentos, esta vez no humanos, que cuelgan del borde superior del cuadro, haciéndose eco gráfico de la gravedad. Esa es la razón de la monocromía de esta serie. |
No cabe duda: el brazo cuelga, el trozo de carne de animal faenada cuelga, mientras que las telas cubren, envuelven, contienen el peso vital de la caída fatal. La faena delatada del trabajo sobre la carne, pero también relata el trabajo del dibujo sobre la carne faenada. |
Pero esas telas retienen, además, a media altura, emblemas de peces que ratifican asociaciones cristianas. En definitiva se trata de dispositivos de distribución y clasificación, de cuerpos, de fragmentos de cuerpos alojados en franjas horizontales y franjas verticales que fijan la presencia de imágenes traspasadas mediante procedimientos fotomecánicos, que son inmediatamente trastocados por las atribuciones balsámicas de materia pictórica, siendo obligadamente remitidos a un pasado de ruina excavada. Ese es el misterio por el cual estas pinturas de extienden, como envolturas húmedas que representan sobrecogedoras analogías con rituales de amortajamiento terapéutico que remiten en último término a la noción de envoltura compensatoria de subjetividad." Texto: Justo Pastor Mellado |
Año 1999 Exposición Galería del Cerro |